Todos los días me sorprende el paisaje.

Por: Belkys Pérez Cruz
Vivir en medio del paisaje es un privilegio del que disfruta a diario Lester Campa Melo, uno de los más jóvenes y reconocidos exponentes de la plástica cubana contemporánea.
En su estudio galería lo mismo el paisaje entra que el estudio sale, para crear una comunicación orgánica, que hace al pintor estremecerse ante lo esperado.
Todo el entorno favorece el trabajo de Lester, pues ahora pinta con más limpieza, concentración, sin ruido y con la mirada fija en las quietas aguas del lago que rodea su morada en la Comunidad de Las Terrazas, a unos 70 kilómetros de la capital cubana.
El pintor define al paisaje como su vida, reconoce que tiene formación para incursionar en otros temas si viviera en otro lugar, lo que haría que su obra quizás fuera menos tradicional.
Sin embargo desde siempre apostó por el paisaje y tuvo y aún tiene como reto el legado de su predecesor, el maestro Tomás Sánchez.
El joven ha confesado en más de una ocasión que prefiere vivir en Las Terrazas, donde a diario se refugia en sí mismo, en la tranquilidad y el apoyo que recibe allí para la creación.
A Lester Campa no le inquieta saber que el paisaje esté tan de moda en la plástica contemporánea, tanto en Cuba como en el extranjero, pues piensa que una nueva creación es siempre una segunda versión, pero reafirmando lo que antes no se investigó con profundidad, descartando colores, ideas, formas y conceptos.
Este artista, quien ha visto crecer su obra en esta zona, afirma que la aureola de la naturaleza envuelve todo cuanto se haga en el lugar, de ahí que en la comunidad resalten otros creadores como Jorge Duporté o el ya desaparecido Polo Montañés.
En el nuevo estudio galería de Lester Campa Melo, todo el mundo es bienvenido, las visitas interrumpen a veces su trabajo y aunque no todos caben, pueden pasar a apreciar los cuadros de este virtuoso del pincel a quien todos los días lo sorprende el paisaje.

