Los cubanos que distinguen a Sucre.

Dicen los venezolanos que Sucre es pura naturaleza y no hay más que dar una mirada a sus miles de kilómetros para comprobar que el verde y el azul del mar señorean por doquier.
Cumaná es la capital de Sucre, ciudad primada del Continente americana que fue fundada en 1 521, aunque desde 1 515 misioneros franciscanos llegaron a poblarla.
La villa conserva las huellas del pasado, presentadas en el Castillo San Antonio de la Eminencia construido entre 1 659 y 1 689, sobre una colina, para defender al pueblo de los ataques de piratas.
Cumaná es también la tierra del Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, cercano colaborador del Libertador simón Bolívar.
Sin embargo, desde hace casi tres años, algo más distingue a este estado venezolano.
A finales de 2 003 un grupo de cooperantes cubanos de la salud llegó al lugar para trabajar en los ambulatorios atendiendo a una población necesitada y de bajos ingresos.
Hoy laboran además en 22 Centros de Diagnóstico Integral y de Rehabilitación, 15 ópticas, 26 puntos de estomatología y un Centro de Alta Tecnología donde se realizan exámenes certeros.
Quiso el azar que fuera la costa caribeña de Venezuela quien diera abrigo a más de 700 cubanos.
Mirar el mar y contemplar los atardeceres da fuerzas a estos hombres y mujeres que dan lo mejor de si para los necesitados.
Sucre es tierra de montañas, hermosas playas, pescadores que trabajan de sol a sol, personas que agradecen a Chávez y a Fidel, por haber traído hasta este lugar, desde hace tres años, algo más que lo distinga.



